El propósito de Dios para tu vida.
Quizás te has preguntado, "¿Cuál será el propósito para mi vida?" O tal vez has pensado, “¡Tiene que haber más en la vida que esto!" Cuando uno trata de vivir la vida a nuestra manera, a veces todo se derrumba y no sabemos que hacer.
Pero Sí hay esperanza para un nuevo amanecer. Cuando tu corazón se ha quebrado como un vidrio en mil pedazos, y sientes un dolor que no te permite levantar los pedazos…hay una solución. Si le das TODOS los pedazos de tu corazón roto a nuestro salvador, Él sí puede ayudarte. Él toma cada pedacito de tu corazón y lo restaura a algo bellísimo. Con Cristo en el centro de tu vida Él te restaura y te da una nueva vida.
En este momento, tienes la oportunidad de entregar el control de tu vida a quien te creó, a quien te ama y a quien conoce todo acerca de tu pasado, tu presente y tu futuro. Si le abres tu corazón a Él, verás que Dios tiene un plan específico para tu vida, que no solo incluye Su propósito por crearte, pero también Su promesa de darte una vida plena. Si en este momento ya no quieres vivir la vida a tu manera y estas listo para vivir la vida a la manera de Dios, vas conocer una vida llena de esperanza y con propósito verdadero.
Para conocer el plan de Dios, debes saber que:
1. El propósito de Dios para tu vida...es la Salvación. Dios no mandó a Cristo a la tierra para condenarte, ¡sino para expresarte Su amor al salvarte! Jesús no vino para quitar todo el pecado, sino para perdonar tus pecados, darte el poder de vencer al pecado y la posibilidad de vivir una vida plena. (Lea Juan 3:16-17 y Juan 10:10)
2. Tu problema…es el Pecado. El pecado es el vivir separados de las normas que estableció Dios para tu vida—el saber qué es lo bueno, pero haber escogido lo malo. La mayor consecuencia del pecado es la muerte espiritual, la separación espiritual de Dios. (Lea Santiago 4:17 y Romanos 6:23)
3. La provisión de Dios para ti ...es el Salvador. Jesús murió en la cruz para pagar personalmente el precio de tus pecados. El creer en Cristo Jesús como la única forma de llegar a Dios el Padre es la única solución al problema de la separación con Dios. (Lea Romanos 5:8 y Juan 14:6)
4. Lo que tienes que hacer…es Rendirte. Pon tu fe en Cristo Jesús (depende de Él) como tu Señor y Salvador personal y rechaza a las “buenas obras” como la manera de recibir la bendición de Dios. Cuando le das a Cristo el control de tu vida, y confías tu vida por completo a Él, Él te da la vida eterna junto con Él y Su poder para vivir una vida plena, lo cual es Su plan para Ti en esta tierra. (Lea Efesios 2:8-9 y Mateo 16:24-26)
ORACION
“Dios, yo quiero una verdadera relación contigo. Admito que muchas veces he escogido mi propio camino y no el tuyo. Por favor perdóname por todos mis pecados. Jesús, gracias por morir en la cruz para pagar el precio de mis pecados. Entra en mi vida como mi Señor y Salvador. Mediante Tu poder, haz de mí la persona con la intención que fui creada. Es en tu Santo nombre que hago está oración. Amén.”
"Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra." Ezequiel 36:26-27 (Reina-Valera 1960)
¿Quién es Jesús? Escrito por el
Estimado amigo, estimada amiga, los psicólogos desde hace mucho tiempo han tenido conocimiento de que cada persona tiene un gran anhelo y una gran necesidad interna. El anhelo de ser amado, y la necesidad de amar. Mas cuando las presiones y aflicciones llegan a nuestras vidas, muchos pierden toda esperanza de encontrar algún día el amor. La tragedia es que frecuentemente buscamos llenar esta profunda necesidad y este profundo anhelo, en los lugares equivocados. Algunos substituyen la lujuria por el amor. Otros persiguen el materialismo o las relaciones superficiales; todo con el inútil intento de llenar el vacío creado por Dios en el corazón humano. ¡Pero le tenemos buenísimas noticias! Existe un amor que vale la pena encontrar y un amor que vale la pena compartir. La Biblia dice: "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna" (Juan 3:16). Sobre la cruz de Cristo, el poderoso amor de Dios fue revelado y ofrecido incondicionalmente a todo aquel que desee la salvación.
¿Anhela usted conocer este gran amor? Entonces necesito hacerle la pregunta más importante que jamás se le hará: ¿Sabe sin lugar a dudas que Dios le ama, que sus pecados han sido perdonados, y que usted es salvo y va en camino al cielo?
¡La maravillosa noticia es que sí puede saberlo! Permítame compartir con usted cómo descubrir el amor más grande, el amor que vale.
Admita su pecado
Usted debe admitir que es pecador. La Biblia dice: "No hay justo, ni aun uno" (Romanos 3:10). "Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios" (Romanos 3:23).
Nuestro pecado es lo que nos separa de Dios y nos impide satisfacer nuestros anhelos y necesidades más íntimas. Según Romanos 6:23, el pecado es un delito contra Dios que conlleva un serio castigo: "Porque la paga del pecado es muerte (eterna separación del amor y misericordia de Dios)".
Abandone sus propios esfuerzos
Usted debe abandonar todo esfuerzo de tratar de salvarse a sí mismo. Si pudiéramos salvarnos a nosotros mismos, ¡la muerte de Jesús habría sido en vano!
Inclusive "el comportarse religiosamente" no lo puede salvar. La Biblia dice que "nos salvó [Dios], no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia" (Tito 3:5). La salvación es por la gracia de Dios, "no por obras, para que nadie se gloríe" (Efesios 2:8-9).
Admita el sacrificio de Cristo
Lo que usted no puede hacer por sí mismo, ¡Jesucristo lo ha hecho por usted! "Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros" (Romanos 5:8). Él murió en la cruz por usted, y resucitó de entre los muertos para demostrar que su sacrificio o pago fue aceptado por Dios. Pero usted debe reconocer y creer en este hecho. "Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo" (Hechos16:31).
Acepte a Jesucristo como su Salvador
La salvación es el regalo de Dios para usted. "La dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro" (Romanos 6:23). Cuando alguien le ofrece un regalo invaluable, lo más sabio de su parte es ¡aceptarlo! En este mismo instante, usted puede recibir el regalo de la salvación que Cristo le ofrece al orar esta simple oración de corazón:
"Amado Dios. Sé que soy pecador. Sé que Tú me amas y deseas salvarme. Jesús, creo que Tú eres el Hijo de Dios, quien murió en la cruz para pagar por mis pecados. Creo que resucitaste de entre los muertos. Ahora me alejo de mis pecados y por medio de la fe, te recibo como mi Salvador y Señor personal. Entra en mi corazón, perdona mis pecados y sálvame, Señor Jesús. En tu nombre te lo suplico. Amén".
Amigo, si usted no ha tomado aún la decisión de recibir a Cristo, le ruego que lo haga hoy. ¡Usted estará eternamente agradecido de conocer el amor que vale!